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martes, 9 de marzo de 2021

Cualidades que necesita un Emprendedor


Nos lo explica el experto Juan Alberto González Cenzano, economista y senior de Secot:

La aventura del emprendimiento requiere una serie de cualidades imprescindibles para aguantar la presión de la puesta en marcha de un proyecto.

Evidentemente, cada persona es distinta y cada proyecto tiene sus características especiales, pero, en general, las necesidades son parecidas.

Por ello, a continuación, y sin pretender ser exhaustivo, se indican una serie de cualidades mínimas que se necesitan para afrontar este proceso.

Las vamos a dividir en varios apartados:

En primer lugar, hablaremos de sus competencias, que se pueden contemplar en dos aspectos:

  1. Por una parte, están sus capacidades intelectuales, es decir la posibilidad de que pueda afrontar con éxito y llevar a cabo la idea que quiere desarrollar. Es lo que se conoce como APTITUD. Se pueden definir estas capacidades, entre otras, como la “capacidad para explicar su idea”, la “innovación”, la “creatividad”, el “autoaprendizaje” con los errores y aciertos cometidos y la “resolución de los problemas que se vayan presentando”.
  2. En cuanto a lo que se conoce como capacidades de lograr sus objetivos, es lo que llamamos ACTITUD, es decir la voluntad de conseguir lo que se propone.

(Se pueden definir como la “capacidad de trabajo”, la “responsabilidad social”, la “planificación”, la “calidad” y el “compromiso”.)

En el otro grupo, están lo que se conoce como HABILIDADES. Pueden ser de tipo personal y social.

  1. Entre las habilidades personales, necesarias o convenientes, se pueden citar la “motivación”, la “visión”, la “flexibilidad” para adaptarse a las circunstancias, la “autonomía” y, muy importante, la “autoconfianza”.
  2. Las habilidades sociales se pueden definir como el “liderazgo”, la “comunicación”, la capacidad para el “trabajo e equipo”, la “organización comercial” y la “inteligencia emocional”.
Las competencias y capacidades adecuadas y necesarias para la persona que desea crear un negocio deben ser tenidas en cuenta antes de iniciar esa aventura. Esto conlleva muchas dificultades de diferente tipo: económicas, financieras, viabilidad del negocio, etc. pero, sobre todo, necesita que la persona que quiera llevarla a cabo, tenga determinadas cualidades para que la empresa tenga éxito.

Sin que sea algo ya definido, se suele considerar, por orden de importancia, la siguiente clasificación:

COMPETENCIAS INTELECTUALES, HABILIDADES SOCIALES, HABILIDADES PERSONALES Y COMPETENCIAS DE LOGRO.

Aparentemente, y en cierto modo parece lógico, lo primero que aparece es lo que hemos llamado APTITUD y en último lugar, pero no menos importante, la ACTITUD, y se prima más las habilidades SOCIALES que las PERSONALES.

Esto requiere una explicación.

Está más bien relacionado con el aspecto temporal. En primer lugar, aparece la aptitud, ya que, si no hay ideas para desarrollar, todo lo demás sobra. En segundo lugar, están las habilidades sociales ya que, si no sabemos transmitir nuestra idea a los demás, nadie la conocerá y no se podrá realizar. En tercer lugar, aparecen las habilidades personales para estar motivado para sacar adelante el proyecto. En último lugar, está la VOLUNTAD, capacidades de logro, de QUERER hacer realidad la idea de negocio. Ésta aparece en último lugar, porque si las anteriores no funcionan, por mucha voluntad que se tenga, si no hay una idea para desarrollar, no sirve para nada.

A lo largo de mi experiencia en Secot, como mentor, puedo decir que me he encontrado con un montón de buenas ideas, más o menos factibles, en algunos casos, pocos afortunadamente, con una inmadurez para llevarlas a  cabo, al no considerar que la idea se tiene que convertir en una empresa, con todo lo que ello lleva consigo y, ante ese reto, bastantes no se han visto con fuerza o confianza para seguir adelante. Otros han pensado que, quizá, todavía no estaban maduros para esa empresa y han decidido pensarlo mejor.


Pero los que han seguido adelante, lo han hecho con una gran ilusión, seguridad y confianza en sí mismos y en su idea, y han conseguido triunfar. Esos triunfos son una compensación enorme para el esfuerzo realizado como mentor y producen una gran satisfacción que nos anima a seguir ayudando a los demás.



domingo, 15 de marzo de 2020

¿Cómo pueden más mujeres tener las habilidades adecuadas para iniciar un negocio con éxito?


OECD

(Traducción al español del artículo original de marzo 2020, en inglés, en la web de la OCDE: "How can more women have the right skills to successfully start a business?")

Las mujeres en los países de la OCDE tienen aproximadamente un 50% menos de probabilidades que los hombres de participar en el lanzamiento o la gestión de un nuevo negocio. Las empresas dirigidas por mujeres también tienen menos probabilidades de crear empleos para otros. Además, las mujeres, en promedio, tienden a operar negocios de tipos diferentes que los hombres. Mientras que las mujeres comienzan empresas en todos los sectores, incluidos los sectores intensivos en tecnología, el 13.3% de las mujeres que trabajan por cuenta propia en 2018 estaban operando en los sectores de salud y trabajo social y el 11.5% en los sectores de servicios como la limpieza de productos textiles y actividades de bienestar físico. Sin embargo, solo el 3.3% y el 2.5% de los trabajadores masculinos independientes trabajaban en estos sectores. Los hombres, por otro lado, eran mucho más propensos a operar en la construcción (18.7% frente a 1.6%), el transporte y almacenamiento (5.2% frente a 1.1%), la información y comunicación (4.3% frente a 1.9%) y la manufactura (7.8% frente a 4,4%).

Estas brechas de género en la cantidad y calidad de las actividades empresariales pueden explicarse por muchos factores, incluida la necesidad de más habilidades empresariales. Entre 2014 y 2018, las mujeres en los países de la OCDE tenían un 35% menos de probabilidades que los hombres de informar que tenían las habilidades y el conocimiento para poder iniciar un negocio con éxito (Figura 1). Esto resalta las brechas de habilidades en áreas como la gestión empresarial, el reconocimiento de oportunidades y la gestión del riesgo. La cifra más baja también podría explicarse en parte por las diferencias de género en la autopercepción y la autoconfianza que podrían contribuir a una falta de información sobre las verdaderas habilidades de las mujeres.



Entre 2014 y 2018, las mujeres en los países de la OCDE tenían un 35% menos de probabilidades que los hombres de informar que tenían las habilidades y el conocimiento para poder iniciar un negocio con éxito (Figura 1). (Epaña está entre los más bajos) Esto resalta las brechas de habilidades en áreas como la gestión empresarial, el reconocimiento de oportunidades y la gestión de riesgos. La cifra más baja también podría explicarse en parte por las diferencias de género en la auto-percepción y la auto-confianza que podrían contribuir a una falta de información sobre las verdaderas habilidades de las mujeres.

La política pública puede ayudar a más mujeres a superar las barreras de habilidades para iniciar con éxito negocios viables. Los enfoques tradicionales para desarrollar habilidades de emprendimiento entre las mujeres incluyen capacitación dedicada al emprendimiento, así como programas de entrenamiento y tutoría. Los enfoques personalizados suelen estar mejor equipados para responder a las necesidades de las empresas dirigidas por mujeres, y utilizan métodos de entrega que son más efectivos para las mujeres emprendedoras, como el uso de entrenadoras y mentoras.

En los últimos años, muchos gobiernos de la OCDE han ido más allá al aumentar el apoyo dedicado a las mujeres emprendedoras orientadas al crecimiento que generarán más empleos en la economía. Entre los ejemplos de nuevas iniciativas se incluyen Starting Strong en Irlanda y Fierce Founders Bootcamp en la incubadora Communitech en Ontario, Canadá. Starting Strong aprovecha el aprendizaje entre pares para ayudar a los participantes a aprender y construir redes con mujeres emprendedoras igualmente ambiciosas, mientras que Fierce Founders ofrece a las mujeres emprendedoras digitales un breve programa de entrenamiento que cubre la validación del cliente y los fundamentos empresariales, así como oportunidades de trabajo en red.

(Nota: Muchas mujeres que han sido asesoradas por SECOT han tenido éxito en su emprendimiento)

jueves, 19 de septiembre de 2019

Un Informe de la OCDE sobre las Start Up Innovadoras en el Mundo


Hace algo más de un año, en febrero de 2018, el Directorado de Ciencia, Tecnología e Innovación de la OCDE ha retratado en un informe de 61 páginas las start-ups innovadoras en diferentes países. El título original: A portrait of innovative start-ups across countries.


La referencia bibliográfica y los autores: Breschi, S., J. Lassébie and C. Menon (2018), "A portrait of innovative start-ups across countries", OECD Science, Technology and Industry Working Papers, No. 2018/02, OECD Publishing, Paris. (Se puede descargar el informe de la librería de la OCDE en la web aquí).

A continuación un pequeño resumen y conclusiones del informe:


El informe describe primero en detalle las diferencias entre la economía y la tecnología en una gran muestra de nuevas empresas innovadoras, observando en particular los activos de conocimiento de las nuevas empresas y el perfil de sus fundadores y el capital riesgo relacionado.

Para el estudio se han basado en Crunchbase,  la plataforma líder donde profesionales encuentran empresas innovadoras, pueden conectarse con las personas detrás de ellas y buscar nuevas oportunidades. (En esta plataforma dicen que más de 50 millones de profesionales, incluidos empresarios, inversores, investigadores de mercado y vendedores, la usan).

Según el informe de la OCDE existen diferencias significativas entre países en la formación profesional y educativa de los fundadores de nuevas empresas, en particular la proporción de fundadores con experiencia académica previa y la proporción de emprendedores "de serie". Por ejemplo, la proporción de fundadores con experiencia académica y la posesión de un doctorado es significativamente mayor en países como Suiza y Finlandia, y en el sector de la biotecnología.

Es probable que en algunos campos específicos el emprendimiento innovador puede no requerir la acumulación de conocimiento en campos específicos, sino ser el dominio de generalistas talentosos. Esto podría estar en línea con las teorías de unos pocos sociólogos que argumentan que la capacitación extensiva en un campo particular puede dificultar la comprensión cognitiva, ya que los expertos marginales en múltiples dominios intelectuales tienen más probabilidades de introducir avances creativos que los especialistas bien establecidos en un solo dominio. ("Un experto es alguien que sabe más y más sobre menos y menos", dijo Nicholas Butler, un político, pedagogo y filósofo estadounidense, ganador del premio Nobel de la Paz en 1931)

En todos los países y sectores, la proporción de fundadores con experiencia empresarial previa oscila entre el 20 y el 30%, aproximadamente. La proporción de fundadores con experiencia previa en "autoempleo" es, en cambio, mucho menor. La edad promedio de los emprendedores es bastante parecida en todos los países, pero muestra un alto grado de variabilidad en todos los sectores.

Los activos de Propiedad Intelectual, y en particular la presencia de un inventor en el equipo de fundadores, están fuertemente asociados con el éxito de las nuevas empresas. Y según el informe, las mujeres emprendedoras tienen menos probabilidades de recibir fondos, o de menor cantidad en caso de recibir financiación, y tienen una menor probabilidad de una salida exitosa, cuando se tienen en cuenta otros factores. Los autores constatan que los hombres tienen en promedio siete veces más probabilidades de ser fundadores de start-ups que las mujeres. (Nota: Aquí hay terreno para el cambio: estimular las STEM femeninas)

La solicitud de patente no es el objetivo final de una nueva empresa y por lo general representa un peldaño en el desarrollo de la empresa, pero puede verse como un indicador de éxito. De todas formas, se reconoce que las startups que poseen patentes experimentan un mayor crecimiento en términos de empleo y ventas.

Los autores opinan que es una prioridad política en todos los países de la OCDE crear las condiciones adecuadas para que las nuevas empresas innovadoras prosperen . El trabajo reciente de la OCDE ha demostrado que las empresas nuevas y jóvenes contribuyen de manera desproporcionada a la creación de empleo en los países de la OCDE:
  1. Las nuevas empresas pueden ser más efectivas para explotar nuevas tecnologías e introducir innovaciones radicales, que pueden ayudar a abordar algunos de los principales desafíos de las políticas de nuestros tiempos. (p. ej., cambio climático, envejecimiento de la sociedad).
  2. Las empresas innovadoras también pueden ser fundamentales para lograr sociedades más inclusivas al promover la movilidad social.
Sin embargo, los países, las regiones y los sectores difieren significativamente en el grado en que se crean negocios innovadores, atraen recursos y prosperan

Los factores propicios para el emprendimiento innovador aún se están explorando, y no está claro para los responsables políticos qué palancas se pueden activar en este ámbito.

El análisis del capital de riesgo (CR) y los datos relacionados con los instrumentos de financiación de riesgos ofrece una visión complementaria importante, ya que estos instrumentos desempeñan un papel fundamental en el fomento de la ampliación de la pequeña proporción de nuevas empresas que demuestran ser exitosas.

En las economías de la OCDE existen diferencias notables en el tamaño relativo del mercado de capital riesgo, con economías como Israel y los Estados Unidos que tienen una relación CR / PIB diez veces mayor que un país europeo promedio. Un aspecto importante es que los gobiernos se encuentran entre los principales inversores de capital de riesgo en varios países de la OCDE.

Las inversiones en capital de riesgo del gobierno pueden estar motivadas por una serie de objetivos diferentes, incluido el apoyo a las nuevas empresas con altos retornos sociales o la reducción de las asimetrías de información en el mercado de capital de riesgo. El CR del gobierno también podría actuar como un sustituto del CR privado en presencia de fallas de política en el mercado financiero, o en el caso de que el mercado de CR privado aún no esté "maduro".

Entre los factores que parecen estar asociados con la financiación de capital riesgo, los más recurrentes son la experiencia profesional de los fundadores y, en particular, la experiencia previa de fundación de empresas, la educación doctoral y los recursos financieros personales. Las empresas fundadas por un equipo de personas tienen más probabilidades de recibir financiación de capital riesgo.También se ha demostrado que el entorno político desempeña un papel.

Como ya se ha dicho, el conocimiento tecnológico y científico es un activo crucial para una puesta en marcha innovadora. Aquí los gobiernos juegan un papel fundamental: en todos los países de la OCDE, las universidades y las instituciones públicas de investigación son los principales productores de conocimiento como resultado de importantes inversiones públicas. (Nota: Las universidades "innovadoras" son propicias para incubar start-ups. Ver aquí.)

El trabajo reciente de la OCDE también ha demostrado que las empresas nuevas y jóvenes contribuyen de manera desproporcionada a la creación de empleo en los países de la OCDE. Solo una pequeña proporción de empresas emergentes crece muy rápido. Por ejemplo, en promedio solo el 3% de las microempresas (es decir, las nuevas empresas creadas con menos de 10 empleados) tienen más de 10 empleados cinco años después.

Mientras que un pequeño número de emprendedores desempeña un papel "transformador" en la sociedad, la mayoría de las personas involucradas en la creación de nuevas empresas generalmente pertenecen a la categoría de los llamados emprendedores de "subsistencia".

domingo, 14 de abril de 2019

Cómo Escribir un Informe

"Lo que se concibe bien se enuncia claramente" (Nicholas Boileau)

Saber escribir un buen informe es una aptitud esencial, sobre todo de personas con alguna responsabilidad en una empresa, organización o institución, pero también de profesionales libres o autónomos.


¿Qué entendemos por un informe?  Un informe es un documento estructurado, escrito en un estilo directo y concreto, que sirve para dar a conocer los resultados de un estudio, análisis o investigación de un tema o problema, que puede ser científico, técnico, económico, comercial, cultural, social, etc.. A parte de su carácter informativo, suele tener otros objetivos, tales como hacer recomendaciones para una toma de acción en la solución del problema analizado, o para orientar a nuevos estudios. Según su carácter o finalidad puede dirigirse al público en general, a un público específico o profesional, a la dirección de la empresa, a una organización o una institución oficial. En cierto modo, también pueden considerarse como informes, un artículo en una revista profesional, una patente, un libro técnico… Puede contener menos de diez hasta cientos de páginas, en función de su carácter, objeto, finalidad y alcance.

Un buen informe demuestra la autoridad profesional de una persona o grupo de personas, lo cual se manifiesta por su capacidad de transferir con calidad y claridad sus conocimientos y los resultados de un trabajo por escrito, también a personas que pueden, o no, ser expertas en la materia. Debe ser soportado con datos e información relevante, a ser posible verificable y debidamente referenciada.
La estructura y las partes de un informe

En función del tipo de informe estas son las partes que puede o debe contener:

La Portada: Contiene el título, nombres de los autores y del editor, así como de las entidades que han soportado económicamente el estudio o trabajo realizado. Eventualmente un subtitulo para mayor claridad del objeto del informe, o para especificar a qué público va dirigido. La fecha del informe.
Reconocimientos. Si se da el caso se expresa aquí el agradecimiento a personas o entidades que han aportado información útil, consejos o algún otro tipo de colaboración.
El Prólogo: En general lo escribe una persona conocida, no directamente relacionada con estudio, para presentar al autor, situar el informe en un contexto, y reforzar el contenido con su personalidad. Suele usarse sobre todo en libros y en informes extensos de un gran alcance.


La Introducción: Lo escribe el que ha dirigido y/o es el autor principal del trabajo objeto del informe. Describe con cierto detalle de lo que se trata, los fines, objetivos, motivos y antecedentes del informe, o si es la respuesta a una cuestión planteada o la comprobación de una hipótesis. Sugiere a quien va dirigido o a quién interesa. Acota el alcance del informe con sus eventuales limitaciones o condicionantes. Da un historial de los antecedentes del trabajo.
El “Abstract”, o breve resumen de uno o dos párrafos o máximo media página, debe en pocas palabras dar una idea clara y precisa de lo que trata el informe. Su finalidad es permitir al potencial lector decidir una lectura más detallada o completa del informe. Puede venir en el propio documento o servir para anunciar el informe en la prensa especializada. También suele ser por ejemplo el resumen que da un editor en la publicidad de un libro. Se usa mucho para artículos científicos o técnicos y en patentes.
El Resumen: Viene al principio de un informe. Es más extenso que un abstract (aprox. una página). El comunicado de prensa de un informe también es un resumen que da a conocer su temática, resultados relevantes, conclusiones y recomendaciones principales (ej. comunicados de prensa de informes del WEF, de la OCDE)

El Abstract y el Resumen deben permitir al lector tomar una decisión de si merece la pena leer todo el informe, o parte del mismo. Pueden incluirse palabras clave para optimizar su posicionamiento (SEO) y facilitar su búsqueda en internet.

El Resumen Ejecutivo (“Executive Summary”) es un capítulo al principio de un informe extenso, y que se incluye en el índice. Describe de forma bastante completa los aspectos más relevantes que permite tener un conocimiento suficiente del tema sin tener que leer todo el informe.  Por ejemplo sirve a directivos en empresas que no suelen tener tiempo para leer informes voluminosos. Permite al lector decidir si interesa ver con más detalle alguna parte específica del informe. Sirve para facilitar a un director tomar decisiones para actuaciones en su área de gestión. La extensión de un resumen ejecutivo suele ser de 1 a 3 páginas aproximadamente.

El Índice del informe contiene una lista numerada de todos los capítulos que contiene en un orden lógico.

El Informe propiamente dicho puede tener tres partes:
Los Resultados del estudio, investigación o análisis, en un orden lógico, incluyendo diagramas, gráficos y tablas con datos, que son necesarios para soportar los resultados.

La Discusión o análisis razonado de los resultados en el marco del problema o asunto que se ha estudiado. Cómo responde el estudio a las preguntas o cuestiones planteadas.

La Metodología usada en el estudio (p.ej. una encuesta, encuestados y cuestionarios, consulta de estadísticas, estudio bibliográfico, experimentos o ensayos propios,  procedimientos, etc.).

Las Conclusiones del informe. En ellas se indica el significado de lo que se ha tratado o descubierto en el estudio, con un enfoque en lo que es lo más importante para el fin que se prosigue con el trabajo.

Las Recomendaciones que se derivan del estudio o análisis, sobre medidas o acciones a tomar, para corregir el problema constatado o llevar a buen puerto un asunto comentado en las conclusiones. También puede venir en un mismo capítulo con las conclusiones bajo el título “Conclusiones y Recomendaciones”

Bibliografía. En este capítulo se da una lista de las referencias de las fuentes bibliográficas usadas y consultadas para el trabajo o que pueden servir para una mejor comprensión del informe. Se citan el título del artículo, nombre del autor, revista u otra fuente donde está publicado, fecha y lugar de la publicación, etc.

Anexos o Apéndices. En un anexo se incluye información que ha servido de ayuda para el trabajo y que tiene un cierto volumen, con el fin de no lastrar el cuerpo principal del informe, o que no es esencial para ser incluida en el propio informe. En el informe se debe hacer referencia a los anexos.

Terminología o glosario. En esta parte final se definen, si procede, los términos técnicos o acrónimos usados en el informe.

Hay varias universidades que han incluido la redacción de un informe en sus programas de formación y lo describen en su página web. Por ejemplo, la Universidad de Reading, la Universidad de Leicester y la Universidad de Loughborough (Reino Unido), la Universidad de Wisconsin (EEUU), la Escuela Politécnica Abierta a distancia (Nueva Zelanda), la Universidad de New South Wales, la Universidad Tecnológica de Queensland, y la Universidad Wollongong (Australia), la Universidad de Murcia (España), la Universidad Nacional Autónoma de México.

(artículo original aquí)

martes, 31 de enero de 2017

Han pasado 25 años desde la Cumbre de Río de Janeiro cuando el mundo empezó a preocuparse por el Cambio Climático (pero queda mucho por hacer)

La necesidad de luchar contra el cambio climático tiene y seguirá teniendo una fuerte repercusión en la economía, en el emprendimiento y en el empleo. Tiene un fuerte componente humano y social. Porque los adultos de hoy somos responsables de la herencia que dejamos a las nuevas generaciones. Y a los jóvenes y a las generaciones que vienen les corresponde tomar el relevo, porque el Cambio Climático amenaza e hipoteca el futuro de nuestro planeta. En estos tiempos se habla mucho de la Industria 4.0, la 4ª Revolución Industrial, la Inteligencia Artificial. Pero, aunque el cuidado del Medio Ambiente y la lucha contra el Cambio Climático se aprovecharán de la Inteligencia Artificial, se necesitará sobre todo la inteligencia y la conciencia de los seres humanos. Se necesita liderazgo político, y aunque no es un asunto exclusivo de científicos y tecnólogos, se necesitarán muchos en una variedad de disciplinas científicas y tecnológicas.

La OCDE está haciendo estudios a nivel local en distintos países. En uno muy reciente "Boosting Skills for Greener Jobs in Flanders, Belgium" (c OECD 2017) dice: La transición hacía una economía baja en carbono, eficiente en recursos y verde, solo es posible desarrollando las aptitudes, los conocimientos  y las competencias adecuadas. Estas pueden definirse como "los conocimientos, las aptitudes, los valores y las actitudes necesarias para vivir en, desarrollar y apoyar a una sociedad sostenible y eficiente con sus recursos". En países que dependen de actividades intensivas en energía y emisiones, la transición hacía una economía verde puede inducir severos costos de ajuste, tanto desde el punto de vista económico como social. Los cambios económicos estructurales necesarios para el cambio a una economía verde necesitarán una planificación cuidadosa y una implementación efectiva a nivel local.

Las cosas del palacio van despacio ¿Qué ha ocurrido en estos 25 años?

Río de Janeiro - 1992

En junio de 1992 tuvo lugar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo - CNUMAD (UNCED - United Nations Conference on Environment and Development), tuvo lugar en Río de Janeiro, por eso también llamada también “la Cumbre de la Tierra de Río” o simplemente “la Cumbre de Río”. Dar cuenta de todo lo ocurrido desde entonces en un solo artículo de un blog es imposible.  Para saber más se aconseja ver los enlaces con las fuentes, incluidos en el texto, y otros artículos referenciados al final.

En la Cumbre de Río se anunciaron tres tratados internacionales llamados “Convenciones de  Río”:   La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que se adoptó en 1994, el  Convenio sobre la Diversidad Biológica (CNUDB) y la  Convención de Lucha contra la Desertificación (CNULD).  Todas están muy interrelacionadas. Las reuniones sucesivas sobre el Clima se llaman “Conferencia de las Partes” (COP). En realidad ya se había discutido sobre el Clima en una conferencia mundial anterior, en 1979, o sea 13 años antes de la Cumbre de Río.

Al término de la Cumbre de Río se emitió una “Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo”, con 27 “principios”. El primero de todos: “Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.” Esta Declaración de principios formaba la base de un plan de acción, llamado Programa 21 (o Agenda 21), con el que entonces se comprometieron más de 178 países. Contiene más de 2.500 recomendaciones prácticas.

Protocolo de Kioto 

En diciembre de 1997, en la COP3, se adopta el conocido Protocolo de Kioto , para la puesta en práctica de la Convención Marco. Compromete a los países industrializados a estabilizar las emisiones de los llamados gases de efecto invernadero (GEI) que evitan la disipación del calor y lo mantienen en la atmósfera. Los GEI son, en orden creciente de intensidad del efecto invernadero: CO2, dimetil-éter,  metano, oxido nitroso, hexafluoruro de azufre, 19 hydrofluorocarbones, 7 fluorocarbones, 11 éteres halogenados, y el hexafluoruro de azufre.  El objetivo fundamental es evitar que el incremento de la temperatura media global de la tierra supere los 2ºC respecto a los niveles preindustriales y busca, además, promover esfuerzos adicionales que hagan posible que el calentamiento global no supere los 1,5ºC.


























Aunque es el GEI menos intenso, el más importante por su cuantía presente en la atmósfera es el dióxido de carbono (CO2), que proveniente principalmente de la combustión de combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas natural (en orden decreciente de su producción de CO2). Las emisiones mundiales de CO2 han aumentado casi un 50% desde 1990.

Pero no será hasta 2005 cuando el Protocolo realmente entra en vigor. Establece metas vinculantes de reducción de las emisiones para, al día de hoy, los 192 países (al principio eran 84) que son responsables del alrededor del 64% de las emisiones, reconociendo que son los principales responsables de los elevados niveles de emisiones de GEI, principalmente CO2, que hay en la atmósfera y que son el resultado de quemar fósiles combustibles durante más de 150 años. En este sentido el Protocolo tiene un principio central: el de la «responsabilidad común pero diferenciada». El Protocolo ha movido a los gobiernos a establecer leyes y políticas para que las empresas cumplan sus compromisos, y lo tengan en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre sus inversiones. También ha dado origen al llamado “mercado del carbono”: un sistema de comercio a través del cual los gobiernos, empresas o individuos pueden vender o adquirir reducciones de gases efecto invernadero.

La lucha contra el cambio del clima y en particular el Protocolo de Kioto han seguido un camino tortuoso. Unos países tardaban más que otros en comprometerse, unos cumplen más y otros menos. En marzo de 2001, EEUU, el mayor emisor de gases con efecto invernadero, decidió retirarse del Protocolo. (Muy recientemente el nuevo presidente Donald Trump ha manifestado no creer en el Cambio Climático, en contra de la opinión generalizada de los científicos y de la mayoría de los países desarrollados, y quiere apostar por el carbón)

Diez años después de la cumbre de Río, en 2002, tuvo lugar la Cumbre de Johannesburgo. En su Informe sobre el cumplimiento de la Agenda 21 el Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, tuvo que recordar que: "El desarrollo sostenible no es alcanzable sin cambios fundamentales en el modo en que las sociedades industriales producen y consumen." (Ver más sobre el Protocolo de Kioto y los GEI, aquí)

Situación actual

La anteúltima COP tuvo lugar en París en diciembre 2015 (COP21). En sus conclusiones dice: “La COP21 terminó con la adopción del Acuerdo de París que establece el marco global de lucha contra el cambio climático a partir de 2020. Se trata de un acuerdo histórico de lucha contra el cambio climático, que promueve una transición hacia una economía baja en emisiones y resiliente al cambio climático. Es un texto que refleja y tiene en cuenta las diferentes realidades de los países, es justo, ambicioso, duradero, equilibrado y jurídicamente vinculante.”

En la última COP, en Marrakech en noviembre de 2016 (COP22), los países participantes han prometido “paquetes de miles de millones y billones de dólares de apoyo para tecnologías limpias”, y “23 millones de USD al Centro y Red de Tecnología del Clima, que apoya a los países en desarrollo en temas de desarrollo y transferencia de tecnología para el clima. Como instrumento de implementación del Mecanismo Tecnológico, dicho centro es una institución clave para que las naciones puedan cumplir los compromisos que han contraído en virtud del Acuerdo de París.”

La próxima reunión COP23 está prevista en noviembre de este año 2017 en Bonn, donde está la sede del Secretariado del Cambio Climático y que tratará sobre los avances del Protocolo de Kioto y del Acuerdo de Paris.

Repercusión en la economía y en empleo

Está claro que estos compromisos seguirán teniendo una fuerte repercusión en la economía, en el empleo y en el emprendimiento en los próximos años en diversos sectores y en diversas tecnologías, desde la I+D hasta la aplicación innovadora. Algunos ejemplos:

Las energías renovables: solar (térmica y fotovoltaica), eólica (terrestre y marina), geotérmica (p.ej. para viviendas), hidroeléctrica, maremotriz, biocombustibles (biodiesel y biocarburantes tales como bioalcoholes o bioéteres, obtenidos de cultivos renovables que preferiblemente no compitan con los alimentos  ni necesitan deforestación), biogás (a partir de residuos orgánicos), biomasa (p.ej. de residuos forestales)…  Los progresos: Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en 2015 el crecimiento en capacidad de electricidad renovable alcanzó un record de 153 GW (sobre todo eólica y solar fotovoltaica), lo cual equivale al total de capacidad de energía eléctrica de un país como Canadá. Noruega, el país de Europa más rico en petróleo ya produce toda su electricidad de forma renovable. La AIE vaticina un crecimiento global de energías renovables del 42% (825 GW) para el año 2021.

Transporte - Automóviles: coches eléctricos (a condición de que consuman electricidad renovable), híbridos, o que funcionan con biocombustibles o con hidrógeno (depende de cómo se obtiene). Según la AIE en 2015 ya había 1,26 millones de coches eléctricos en el mundo, y la previsión es alcanzar entre 100 y 140 millones en el año 2030. Hay ciudades que han cerrado el acceso a sus centros para automóviles diesel, otras solo dejan entrar vehículos  alternando matrículas pares e impares, otras las cierran completamente al tráfico. Más que por el cambio climático, la razón es la mala combustión del combustible que emite monóxido de carbono y partículas no quemadas o parcialmente quemadas. Aparte de funcionar peor, un vehículo en la ciudad consume por kilómetro mucho más que en carretera. Además, junto con las calefacciones residenciales los gases de escape producen  las “boinas” que cubren algunas ciudades y las “nieblas” contaminadas que obligan a peatones a llevas máscaras. También hay que descongestionar más muchas carreteras y aumentar el transporte público sostenible.

Industrias en general: Tecnologías de captura, transporte, almacenamiento, secuestro y transformación o usos del CO2 producido en instalaciones de combustión de combustibles fósiles (sobre todo centrales térmicas de carbón). Se estima que esta tecnología puede absorber del  orden del 20 al 30 por ciento del CO2 que hay que eliminar. Es una tecnología costosa, y por eso su desarrollo es lento, pero están apareciendo innovaciones que la abaratan. (Referencia AIE)


En la agricultura y agronomía: biodiversidad, forestación (y evitar la deforestación: cuidar los bosque y selvas actuales), cultivo de materias primas para biocombustibles que no compitan con las destinadas a la alimentación.  Por ejemplo aceites vegetales (que no se usan para alimentación, a partir de p.ej. jatrofa, colza, microalgas, en particular las que pueden crecer en zonas desérticas), o aceite usado.

En el sector de bebidas y alimentos: aprovechamiento de residuos alimenticios, y transformación de subproductos de la fabricación de bebidas alcohólicas en biocombustibles y en energía.

(Producción de biocombustibles a partir de los productos residuales de la destilación del whisky (Fuente: Celtic Renewables Ltd.)


El sector de la construcción y urbanización: edificios inteligentes que usan energía solar, materiales aislantes, la bomba de calor, energía geotérmica. Ciudades con zonas peatonales y parques, etc.

Ahorro y optimización energética en la Industria en general: aislamiento, sistemas de recuperación de energía, eficiencia energética, cogeneración de vapor y energía eléctrica, sistemas y tecnologías de control y optimización, de comunicación, de información digital.

En el estudio de la OCDE, citado al principio, cuentan que algunas empresas han reformado completamente su negocio. Estas empresas citaron una serie de estrategias tomadas para la transición hacía una economía verde que incluyen:
  • La construcción de un conducto que asegura que el sector de la educación y formación prepare a los individuos con las aptitudes adecuadas
  • La contratación: por ejemplo enviar ofertas de empleo a las universidades o a una facultad asociada.
  • Formación: establecer enlaces con las federaciones de los sectores, contratar a consultores especializados en la formación de empleados, y disponer de mentores dentro de la empresa.
  • Redes que comparten conocimiento y que animan a los empleados a participar en conferencias temáticas, a colaborar con otras empresas en el sector, o con empresas de la cadena de valores.
Las empresas señalaban que en esta transición hay una necesidad creciente de aptitudes técnicas y la mitad de ellas han tenido que aumentar las de sus empleados y darles más formación.


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viernes, 15 de julio de 2016

Hoy es el Día Mundial de las Competencias de los Jóvenes


El Día Mundial de las Competencias de los Jóvenes surgió a propuesta de Sri Lanka y fue adoptado en la sesión 69 de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 18 de Diciembre de 2014. La resolución expresa la preocupación por el gran número de jóvenes sin empleo y reconoce que el fomento de la adquisición de competencias mejoraría su capacidad para tomar decisiones conscientes para la vida y el empleo, y les daría la capacidad de acceder a los mercados cambiantes del trabajo, y evidentemente también a los que optan por el autoempleo o la creación de su propia empresa.


En la introducción a este Día, Ban Ki-moon nos dice: “Podemos contemplar una frustración entendible de la población joven, pero esta imagen es incompleta. Con las competencias adecuadas estos jóvenes son exactamente la fuerza que necesitamos para mover el progreso por la agenda global y para construir sociedades más inclusivas y más vibrantes. El desarrollo de competencias reduce la pobreza y equipa mejor a los jóvenes para encontrar un empleo decente. Desencadena un proceso de empoderamiento y la autoestima que beneficia a todos. Asimismo refuerza la capacidad de la juventud para ayudar a afrontar los muchos desafíos a los que se enfrenta la sociedad, moviéndonos más rápidamente hacía el final del hambre de los pobres, de la injusticia y de la degradación medioambiental.”

Tenemos razones para preocuparnos porque según estimaciones de la ONU el número de desempleados jóvenes en el mundo ascendió a 74,5 millones en 2013 y la mayoría de ellos vive en países en desarrollo.

Según la Organización Mundial del Trabajo (OIT) los jóvenes tienen una probabilidad tres veces mayor que los adultos de estar en el paro. Además, uno de cada cinco jóvenes, o sea 125 millones, trabaja pero vive en una pobreza extrema (con menos de un dólar al día). El problema del desempleo juvenil es una preocupación mayor, tanto en los países industrializados como en los países en desarrollo.

La mejora de la prospectiva del mercado laboral y de la calidad del trabajo para los que están en desventaja en el mercado laboral es un enfoque clave de la investigación de la OIT y de su agenda de construcción de capacidades. La OIT considera que se necesitan esfuerzos concertados y enfocados para mejorar el alcance, la calidad y la relevancia de la educación y la formación. Teniendo en cuenta la heterogeneidad de los grupos desventajados, tales como las mujeres, los jóvenes, personas con discapacidad, trabajadores en áreas rurales, o en la economía informal, los migrantes o los refugiados, se necesitan iniciativas específicas para afrontar sus desafíos particulares con el fin de conectar mejor la educación y la formación con el mundo del trabajo.

Según la OIT, los programas activos de mercado de trabajo que ofrecen paquetes de servicios de soporte, incluyendo la educación de recuperación, competencias fundamentales, formación profesional y de la capacidad laboral, experiencia laboral, el conocimiento de los derechos laborales y de la seguridad y salud ocupacionales, la asistencia en la búsqueda del empleo, la orientación y asesoramiento profesional, serán beneficiosos para reforzar la empleabilidad y para facilitar la transición a un trabajo decente.

Ya nos han anunciado los cambios de enorme calibre que se avecinan con la 4ª Revolución Industrial y las competencias que estos requerirán. No hay más que escuchar lo que dicen expertos como Charles Fadel, Fundador y Presidente del Center for Curriculum Redesign (Centro para el Rediseño Curricular), en su libro “Four-Dimensional Education: The Competencies Learners Need to Succeed”, comentado en un artículo en el blog de NSF: “La Educación en Cuatro Dimensiones - Las Competencias que los Estudiantes Necesitan para Tener Éxito”

También el Foro Económico Mundial (FEM) está preocupado por lo que nos espera con la citada 4ª Revolución Industrial. Su fundador y Presidente Ejecutivo, Klaus Schwab, escribe: “Estamos al borde de una revolución tecnológica que modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos, y nos relacionamos entre nosotros. Teniendo en cuenta su escala, su alcance y su complejidad, la transformación será diferente de todo lo que el género humano ha experimentado antes. Todavía no sabemos exactamente cómo va a desarrollarse, pero una cosa es clara: la respuesta a la misma debe ser integrada y completa, que abarque todos los actores del sistema de gobierno mundial, desde los sectores público y privado hasta la academia y la sociedad civil. Se caracteriza por una fusión de tecnologías que está borrando los límites entre las esferas físicas, digitales y biológicas.”

Habrá un salto cualitativo y cuantitativo con la llamada “Inteligencia Artificial”, o la creación de máquinas capaces de pensar. Una inteligencia que será multidisciplinar ya que incorporará no solo las ciencias (computación, matemáticas, física, biología….) sino también la lógica y la filosofía. Entonces surge la pregunta: ¿En qué queda la Inteligencia Humana? ¿Cómo se desarrollará? ¿Qué se necesitará para mantener su dominio sobre las “máquinas inteligentes”? Una encuesta realizada por el Consejo de la Agenda Global del FEM sobre el Futuro del Software y la Sociedad muestra que la gente piensa que la inteligencia artificial formará parte del consejo de administración de la empresa dentro de 10 años, en 2026. (Aunque se supone que no tendrá  derecho a voto)

Alex Gray, periodista especializado en contenidos formativos del FEM, escribe en la web del FEM: “Dentro de cinco años, más de un tercio de las competencias (el 35%) que se consideran importantes en la fuerza laboral habrán cambiado. En el año 2020 la 4ª Revolución Industrial nos habrá traído robots avanzados y transporte autónomo, la inteligencia artificial y el aprendizaje con máquinas, materiales avanzados, biotecnología y genómica. Estos desarrollos cambiarán nuestra forma de vivir y la forma con la que trabajamos. Algunos empleos desaparecerán, otros crecerán, y empleos que no existen hoy, serán comunes. Lo que es cierto es que la fuerza laboral tendrá que alinear sus competencias para seguir el ritmo.”
Alex Gray cita el informe del FEM, “El futuro de los Empleos”, sobre las competencias y la estrategia de la fuerza laboral en un futuro próximo, que fue presentado en la Reunión Anual del FEM de los Nuevos Campeones en Davos del 20 al 23 de Enero pasado bajo el título: “Dominar la 4ª Revolución Industrial”.

El informe da una lista de las 10 competencias que más cambiarán desde 2015 a 2020.
Las que se necesitarán en el año 2020 son:
  1. La solución de problemas complejos
  2. El pensamiento crítico
  3. La creatividad
  4. La gestión de las personas
  5. Coordinarse con otros
  6. La inteligencia emocional
  7. Juzgar y tomar decisiones
  8. Orientación al servicio
  9. La negociación
  10. Flexibilidad cognitiva
Comparado a 2015, la creatividad se convierte en una de las competencias más importantes. Habrá que ser muy creativo para poder sacar provecho de todos estos cambios. Un robot será “inteligente” y más rápido que el ser humano para manejar gran cantidad de información, pero no será creativo. Y la inteligencia emocional, que en 2015 no figuraba entre las más importantes, estará ahora entre las 10 primeras.

El impacto en la educación, empezando con la de los niños, será fuerte. Los niños tendrán que aprender habilidades sociales y emocionales para que puedan prosperar en el lugar de trabajo del futuro, según otro informe del FEM: “Una nueva Visión de la Educación”.

La naturaleza de los cambios vendrá en gran medida determinada por la evolución de la industria, que en muchos aspectos ya se está produciendo con avances tales como el internet de los teléfonos móviles, la computación en la nube, la imprenta en 3D, materiales avanzados, etc. Los trabajadores trabajando en producción y ventas tendrán que tener nuevas competencias, como la alfabetización tecnológica. Hay los que opinan que será necesario introducir el aprendizaje generalizado y temprano de la informática en la educación, al mismo tiempo que las ciencias convencionales.
No se puede perder tiempo. El año 2020 enseguida llegará.
La Fundación Novia Salcedo (NSF), preocupada por la integración laboral de los jóvenes, recuerda este día especial en su página web y en la web de la Campaña para la Declaración de la Década del Empleo Juvenil del proyecto PEGASUS.
Las competencias que aquí se citan son también necesarias para los jóvenes que quieren autoemplearse y emprender su propia empresa, en lo cual les puede acompañar SECOT.
Los seniors de SECOT tienen una larga experiencia empresarial y profesional. Los que escriben en este blog, lo hacen a título individual y SECOT no asume ninguna responsabilidad sobre los contenidos de sus aportaciones. Los lectores que tienen comentarios o sugerencias, o que quieren entrar en contacto con nosotros, lo pueden hacer usando el formulario en nuestra página web de SECOT Bizkaia.